Ahora: COCINABLOG.COM
18.3.09
15.3.09
Como en casa
Nadie duda de la genialidad de Martín Rebaudino (Chef del fantástico restaurante Ovidio), pero por favor, que alguien le explique que tiene que amoldar las recetas que presenta en elgourmet a los utensilios que uno puede tener en su cocina...
Contexto:
tv
2.3.09
Michelin
La Guía Michelin es la publicación más influyente del Planeta, que cataloga los restaurantes con "estrellas", siendo 3 de ellas la máxima puntuación posible.
Acaba de publicarse una nueva edición referente a Francia, el país gastronómico.
Sólamente un restaurante se sumó al Olimpo de 3 estrellas: Le Bristol, con sus fuegos conducidos por el chef Eric Fréchon.
El restaurante, paradójicamente, es conocido entre los franceses como la bodega de Sarkozy, por la gran asiduidad con la que el mandatario galo concurre.
¿Casualidades?
Acaba de publicarse una nueva edición referente a Francia, el país gastronómico.
Sólamente un restaurante se sumó al Olimpo de 3 estrellas: Le Bristol, con sus fuegos conducidos por el chef Eric Fréchon.
El restaurante, paradójicamente, es conocido entre los franceses como la bodega de Sarkozy, por la gran asiduidad con la que el mandatario galo concurre.
¿Casualidades?
Contexto:
preguntas
25.2.09
Crisis
Mucho se habla del cierre de restaurantes por la mala situación económica por la que surfea nuestro país (y el resto del Planeta). Es lógico: lo primero que uno recorta de su presupuesto son las salidas.
Sin embargo, lo que ocurre tal vez sirva de lección para algunos empresarios que creen que por servir rúcula y una feta de parmesano tienen derecho a violar los bolsillos de los consumidores.
Obviamente sería necio pensar que todos los restaurantes que tuvieron que clausurar su actividad -la información "oficial" habla de unos 300- son exponentes de un mal trato a la economía de sus consumidores. Pero no menos cierto es que por lo general la alta calidad a precios razonables hacen que ese pequeño lujo que puede (y ama) darse el argentino de comer afuera de casa se proteja hasta lo insostenible.
Justamente hace unos días me detuve a pensar frente a un local: ¿Cómo puede ser que insulten a sus comensales, poniendo precios distintos las noches de sábado en comparación con, por ejemplo, las de los martes? Esta es una práctica muy habitual pero no por eso menos ridícula. Manejar la oferta y demanda de un modo tan déspota invita a abandonar a ese empresario, que pretende digitar los días en que uno desea alimentarse en un restaurant.
Un ideal sería incluso quejarnos de que los precios al mediodía sean más baratos que los de la noche, pero ya eso suena utópico...
Sin embargo, lo que ocurre tal vez sirva de lección para algunos empresarios que creen que por servir rúcula y una feta de parmesano tienen derecho a violar los bolsillos de los consumidores.
Obviamente sería necio pensar que todos los restaurantes que tuvieron que clausurar su actividad -la información "oficial" habla de unos 300- son exponentes de un mal trato a la economía de sus consumidores. Pero no menos cierto es que por lo general la alta calidad a precios razonables hacen que ese pequeño lujo que puede (y ama) darse el argentino de comer afuera de casa se proteja hasta lo insostenible.
Justamente hace unos días me detuve a pensar frente a un local: ¿Cómo puede ser que insulten a sus comensales, poniendo precios distintos las noches de sábado en comparación con, por ejemplo, las de los martes? Esta es una práctica muy habitual pero no por eso menos ridícula. Manejar la oferta y demanda de un modo tan déspota invita a abandonar a ese empresario, que pretende digitar los días en que uno desea alimentarse en un restaurant.
Un ideal sería incluso quejarnos de que los precios al mediodía sean más baratos que los de la noche, pero ya eso suena utópico...
Contexto:
Al paso
22.2.09
16.2.09
Un dato...
Tuve el placer de disfrutar de vacaciones neoyorquinas, LA ciudad alimenticia.
Y encima, durante mi estadía, se celebraba la llamada "restaurant week" (mal nombrada así x el simple hecho de durar 15 días en lugar de siete).
Pero lo que nos importa es la comida, y a eso encaro. Lo que propone esta suerte de celebración es que los restaurantes que adhieran a la convocatoria (se estima que el 65 por ciento lo hace) ofrezcan un menú de 4 pasos a un precio fijo que ronde los 25 dólares, y la idea principal es que los newyorkers puedan conocer distintos espacios gastronómicos.
Justo coincidió con mis días en la Gran Manzana, y tuve la oportunidad de ir a un restaurante con comida del medio oriente, más específicamente de Yemen(¿Yemení? ¿O será yemenita?).
Poco sentido tendría elaborar un comentario recomendando el lugar ya que implicaría caer en un elitismo poco provechoso, al mejor estilo La Nación cuando reseña restaurantes escondidos en Punta del Este, pero sí quiero destacar un aspecto para todos los amantes de la comida: La Sopa.
Soy un gran amante de las sopas, las disfruto sobre todo en invierno (a diferencia del helado, que elijo comerlo todo el año, considero a la sopa básicamente "estacional"). Y he aquí un aspecto que le suma muchos puntos: agregarle un poco, un detalle, un mínimo de cebollas fritas bien pasadas, casi negras, acarameladas, para que le de un toque dulzón al brebaje.
Prueben y después me comentan.
Y encima, durante mi estadía, se celebraba la llamada "restaurant week" (mal nombrada así x el simple hecho de durar 15 días en lugar de siete).
Pero lo que nos importa es la comida, y a eso encaro. Lo que propone esta suerte de celebración es que los restaurantes que adhieran a la convocatoria (se estima que el 65 por ciento lo hace) ofrezcan un menú de 4 pasos a un precio fijo que ronde los 25 dólares, y la idea principal es que los newyorkers puedan conocer distintos espacios gastronómicos.
Justo coincidió con mis días en la Gran Manzana, y tuve la oportunidad de ir a un restaurante con comida del medio oriente, más específicamente de Yemen(¿Yemení? ¿O será yemenita?).
Poco sentido tendría elaborar un comentario recomendando el lugar ya que implicaría caer en un elitismo poco provechoso, al mejor estilo La Nación cuando reseña restaurantes escondidos en Punta del Este, pero sí quiero destacar un aspecto para todos los amantes de la comida: La Sopa.
Soy un gran amante de las sopas, las disfruto sobre todo en invierno (a diferencia del helado, que elijo comerlo todo el año, considero a la sopa básicamente "estacional"). Y he aquí un aspecto que le suma muchos puntos: agregarle un poco, un detalle, un mínimo de cebollas fritas bien pasadas, casi negras, acarameladas, para que le de un toque dulzón al brebaje.
Prueben y después me comentan.
Contexto:
sopas
9.1.09
Burbujas
Por problemas temporales de distintas personas, organizamos con un grupo de gente una cena de "Inicio de año" en lugar de la tradicional de "Fin de año".
Fuimos al restaurante "La Baranda", en Martínez.
Gran atención, muy fresca (y sabrosa) la brótola.
Más allá de eso, escribo simplemente para destacar el champagne Trapiche, bastante bien, al menos para lo que esperaba de esa marca en ese rubro.
Desconozco el precio, con lo cual no puedo evaluar la relación con el nivel, pero sinceramente me sorprendió.
Ojo, nada del otro mundo, así que si es muy caro, le restaría puntos...
Fuimos al restaurante "La Baranda", en Martínez.
Gran atención, muy fresca (y sabrosa) la brótola.
Más allá de eso, escribo simplemente para destacar el champagne Trapiche, bastante bien, al menos para lo que esperaba de esa marca en ese rubro.
Desconozco el precio, con lo cual no puedo evaluar la relación con el nivel, pero sinceramente me sorprendió.
Ojo, nada del otro mundo, así que si es muy caro, le restaría puntos...
Contexto:
fiestas
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