De los fernet, prefiero el Branca. Pero más allá de las marcas, es importante -casi vital diría- la cuestión de las cantidades.
En el fernet, más no necesariamente es mejor. Hay que saber ser medido. Mucho fernet te puede arruinar el trago.
Por eso son geniales las fiestas en donde están la botella de Coca, la de Branca y un cuenco con hielo: te lo hacés a gusto y listo.
Los bares deberían ofrecerle esa posibilidad al bebedor: darle los ingredientes y que él o ella lo armen.
No es como con el whisky, que alguien va a querer "servirse de más". O si hay alguien que así lo piensa, es un ignorante que no disfruta de beber.
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